Las clases de pureza ASTM para el agua de laboratorio explicadas
No todas las aplicaciones de laboratorio requieren el mismo grado de pureza del agua. La norma internacional ASTM (D1193) clasifica el agua de laboratorio en tres clases de pureza – del tipo I al tipo III – creando así un estándar uniforme en el que pueden basarse los laboratorios de todo el mundo.
Tipo I – pureza máxima
El agua de tipo I alcanza una resistividad de hasta 18,2 MΩ·cm, con un valor de COT (carbono orgánico total) inferior a 10 ppb. Esta clase de pureza es necesaria para aplicaciones especialmente sensibles, como el análisis por HPLC, el cultivo celular y los procedimientos de biología molecular, en los que incluso la mínima contaminación puede alterar los resultados.
Tipo II – alta pureza
Con una resistividad de al menos 1 MΩ·cm, el agua de tipo II es adecuada para el análisis general de laboratorio, así como para la preparación de reactivos y soluciones tampón – en cualquier caso en el que se requiera una pureza elevada, aunque no la máxima posible.
Tipo III – pureza media
El agua de tipo III alcanza al menos 0,05 MΩ·cm y suele emplearse como etapa de prefiltración para el agua de tipo I, para el enjuague de material de vidrio o para trabajos de laboratorio menos críticos.
Nota práctica
En la práctica, en ocasiones también se habla de «tipo IV» – sin embargo, no se trata de una categoría oficial de la ASTM, sino de una denominación informal para el agua bruta o de pretratamiento. La clase de pureza que realmente necesita su laboratorio depende de la aplicación concreta – diseñamos nuestros sistemas de agua de laboratorio de forma individual, conforme a la clase ASTM adecuada.
Fragen zu diesem Thema?
Unser Team berät Sie gerne zu Ihrer individuellen Wasseraufbereitungslösung.
Jetzt Kontakt aufnehmen